21 Ene Moxa, el calor terapéutico

La moxibustión, o también moxa, es un método terapéutico de la medicina tradicional china para sanar a los pacientes mediante el calor. El terapeuta aplica la moxa sobre los canales y puntos de acupuntura, para calentarlos y tonificarlos  con el fin de descontracturar la musculatura y restablecer el equilibrio energetico del cuerpo.

La moxa proviene de la hoja de la artemisa, muy valorada por sus propiedades. Una vez secas, las hojas se enrollan en forma de puro o se muelen hasta convertirla en polvo. Cuando se quema desprende sus aceites esenciales y como el calor se aplica sobre una zona muy precisa multiplica los efectos beneficiosos que tienen otros termoterapia.

¿Qué tipos de moxa hay?

Moxibustión indirecta: es la técnica más segura y la que utilizamos en el Instituto Internacional de Shiatsu para complementar una sesión de shiatsu. Se trabaja con un puro de artemisa a pocos centímetros de la piel de manera que se evitan las quemaduras. El terapeuta realiza movimientos circulares, se puede acercar y alejar y tratar diferentes puntos concretos o zonas más grandes.

También se puede colocar un trozo en una caja de moxas y colocarla sobre las lumbares para transmitir calor a una zona más amplia.

tratamiento moxa

Moxibustión directa: una de las aplicaciones más antiguas donde se colocan pequeños conos de artemisa prensada directamente en diferentes puntos específicos de la piel. Se quema la parte superior y transmite el calor al cuerpo, pero no es la técnica más utilizada porque produce pequeñas quemaduras en la piel.

Moxibustión con agujas: uno de los métodos más utilizados en Japón que combina la m con la acupuntura. Se introducen agujas en la piel que en el extremo llevan una bola de artemisa. El calor baja a través de la aguja hasta la piel.

Beneficios del tratamiento con moxa

La moxibustión se utiliza para prevenir enfermedades y mantener la salud, aunque es muy efectiva para tratar enfermedades crónicas.

  • Aumenta el metabolismo y la función orgánica interna
  • Estimula la circulación de la sangre
  • Equilibra la función del sistema nervioso
  • Dilata los vasos sanguíneos
  • Mejora el proceso de digestión de los alimentos y la absorción de nutrientes

Puedes aprender más sobre la moxa con el taller de 8 horas de moxibustión.

Fotografía: Agnès Piqué Corbera

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